X de musk ante la ue: ¿un cambio de rumbo o una batalla perdida?
Bruselas ha impuesto un ultimátum a X, antes conocido como Twitter, tras una multa de 120 millones de euros. La Comisión Europea exige soluciones para su sistema de verificación, la emblemática insignia azul, que ha sido calificada de engañosa por la DSA.

X tiene hasta el 16 de marzo para cumplir
El portavoz de la Comisión, Thomas Régnier, ha confirmado que se evaluarán las propuestas de X para adaptar el servicio a la normativa europea. La polémica surgió cuando Elon Musk transformó la verificación en un servicio de pago, generando dudas sobre su fiabilidad. Inicialmente, la insignia azul se reservaba para cuentas de personas expuestas a suplantación de identidad: periodistas, celebridades, figuras públicas.
La decisión de la UE, que se apoya en la Ley de Servicios Digitales (DSA), no es una simple sanción económica. La Comisión argumenta que al convertir la insignia en un privilegio pagado, X indujo a los usuarios a creer que una cuenta verificada era automáticamente trustworthy.
Esta no es la primera vez que la administración de Musk se enfrenta a la Comisión Europea. En 2023, X ya recibió una multa por falta de transparencia en la publicidad y por la resistencia a permitir el acceso a datos públicos a investigadores independientes. La empresa ha apelado la multa, pero debe pagar la cuantía o presentar una garantía financiera antes del 16 de marzo.
La disputa entre la UE y X trasciende lo puramente legal. La multa a una empresa vinculada a Elon Musk ha agudizado una ya tensa relación diplomática entre Bruselas y Washington. Miembros de la administración Trump han criticado duramente la actuación de la UE, acusándola de censura y tomando medidas como la prohibición de visados al excomisario europeo Thierry Breton, figura clave en la lucha contra la desinformación.
Thierry Breton, responsable tecnológico europeo hasta 2024, ha sido un crítico constante del cumplimiento de la DSA por parte de X, retrasando y dificultando la implementación de las medidas solicitadas. La cifra habla por sí sola: la multa de 120 millones de euros es un golpe significativo para las arcas de X, especialmente considerando los enormes recursos invertidos por Elon Musk en la adquisición de Twitter por 44.000 millones de dólares en 2022.
El futuro de la verificación en X, y la relación entre la plataforma y la Unión Europea, se presenta incierto. La decisión de la UE no es solo una cuestión de cumplimiento normativo; es una declaración de intenciones sobre el control de las plataformas digitales y la protección de los usuarios frente a la desinformación. La batalla por la credibilidad online continúa.
