Windows 11: microsoft desmiente el fin de las impresoras, lanza un nuevo modo de seguridad

Microsoft está jugando una carta diferente con Windows 11. Y no es para dar la bienvenida a la inteligencia artificial, sino para revisar la forma en que conectamos nuestros dispositivos de impresión al sistema operativo. La compañía ha anunciado un cambio significativo: el despliegue del Windows Protected Print Mode (WPP), un sistema que busca dejar atrás los controladores de terceros y, con ello, una serie de vulnerabilidades de seguridad.

Un salto hacia la privacidad y la consistencia

Un salto hacia la privacidad y la consistencia

El WPP se basa en la pila moderna de impresión de Windows, un enfoque que promete una mayor seguridad frente a posibles ataques. Se aleja de la dependencia de controladores externos, lo que simplifica la gestión y, lo más importante, garantiza una experiencia de impresión más uniforme, independientemente del hardware.

Para que el cambio sea visible, Microsoft ha introducido pequeños indicadores visuales en la configuración del sistema. Un icono con un escudo y una marca verde de verificación en la sección ‘Impresoras y escáneres’ servirá de guía para identificar las impresoras compatibles. Se trata de una estrategia clave dentro de la política de la empresa de reducir progresivamente la dependencia de los drivers de terceros, algo que ha generado cierta inquietud en el sector.

Pero la realidad es que, aunque la compañía ha aclarado que los dispositivos compatibles seguirán funcionando sin problemas, la transición podría complicar la vida de algunos administradores de sistemas, especialmente en entornos empresariales. La decisión de dejar de aceptar nuevos drivers para su publicación en Windows Update ha generado confusión y ha provocado que algunos usuarios temieran la obsolescencia de sus impresoras antiguas.

Lo que sí está claro es que Microsoft apuesta firme por un modelo de impresión más seguro y eficiente. El WPP no es una simple actualización; es una reestructuración fundamental que podría cambiar la forma en que interactuamos con la tecnología de impresión en el futuro. Y es que, en un mundo cada vez más preocupado por la seguridad, la privacidad y la fiabilidad, un sistema de impresión tan robusto es, sin duda, una necesidad.