Windows 11: la guerra silenciosa en tu ordenador

Windows 11 se está revelando como un campo de batalla oculto en tu PC. Un laberinto de procesos en segundo plano, invisibles para el usuario, que pueden ralentizar el sistema y generar el incesante zumbido de los ventiladores, sin que tú hayas abierto una sola aplicación.

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El clandestino mundo de la ip

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Microsoft, en su afán por optimizar la infraestructura, está alejando los centros de datos y recurriendo a soluciones de almacenamiento a largo plazo, como placas de vidrio que prometen guardar información durante 10.000 años. Esta estrategia, que implica la creación de una miríada de puertos –con sus respectivas reglas, como el 443 para HTTPS o el 80 para HTTP–, genera una complejidad que, si no se controla, puede ser explotada por actores maliciosos. La seguridad del sistema se convierte, por tanto, en una cuestión de vigilancia constante.

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Imagina tu ordenador como un bloque de viviendas: cada dirección IP local es la dirección postal, mientras que la IP remota es la de otro edificio. Con cada aplicación que se ejecuta, se establecen conexiones remotas, aunque el camino exacto –el número del portal– a menudo permanece oculto. Este “ruido” de conexiones, que Microsoft intenta contener, es precisamente lo que está generando problemas de rendimiento.

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Powershell: tu escopeta

Powershell: tu escopeta

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Afortunadamente, Windows 11 ofrece una herramienta poderosa para desentrañar este caos: Powershell. Esta consola moderna es, esencialmente, una versión avanzada del Símbolo del sistema, permitiéndote un control granular sobre las conexiones de tu ordenador.

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El comando netstat -ano | findstr ESTABLISHED te mostrará una lista exhaustiva de las conexiones activas, incluyendo sus números de proceso (PID). Sin embargo, la información puede ser abrumadora. Para filtrar el ruido, se puede añadir el comando netstat -ano | findstr ESTABLISHED | findstr /V