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Un museo virtual revive los sistemas operativos olvidados

Hace 78 años, la informática comenzó a tomar forma, no solo con los ordenadores, sino con los sistemas operativos que los hicieron funcionar. Ahora, un proyecto ambicioso llamado Virtual OS Museum pone a disposición de todos un tesoro digital con más de 570 sistemas operativos, desde el pionero CTSS de 1948 hasta versiones más recientes, todo listo para ejecutar en tu ordenador.

Un viaje en el tiempo a través del software

El desarrollador Andrew Warkentin, un “historiador de los sistemas operativos”, ha dedicado años a recopilar, emular y, esencialmente, rescatar de la obsolescencia un legado informático que casi nadie recuerda. Lo que ha logrado es construir una colección asombrosa: más de 250 plataformas diferentes y más de 1.500 instalaciones, desde las primeras estaciones de trabajo Unix hasta las primeras versiones de Windows y los sistemas operativos móviles como PalmOS o Android.

La clave del éxito reside en el uso de emuladores y máquinas virtuales, como Linux VM para QEMU, VirtualBox o UTM. Warkentin ha invertido miles de horas en adaptar estos sistemas a los ordenadores modernos, eliminando la necesidad de configuraciones complicadas. El resultado es una experiencia inmersiva, como retroceder en el tiempo y presenciar el nacimiento de la interactividad digital.

De mainframes a discos de 8 bits

De mainframes a discos de 8 bits

El recorrido comienza con el Manchester Baby, el primer ordenador capaz de almacenar programas, y continúa a través de mainframes, minicomputadoras y, finalmente, las primeras computadoras domésticas: Apple II, Commodore 64, ZX Spectrum, Atari. Un festín para los nostálgicos y un ejercicio de memoria para los más jóvenes. Pero no solo se limitan a los ordenadores populares; también encontrarás variantes de CP/M, sistemas operativos embebidos como QNX, y hasta experimentos como ZetaLisp o Oberon, casi olvidados en los archivos de la historia.

La versión Lite del museo, que ocupa apenas 21 GB, ofrece acceso a los sistemas operativos básicos. La versión completa, con software adicional para cada máquina, alcanza los 174 GB. Y lo más sorprendente es que todo es gratuito, ofrecido a través del Internet Archive, un repositorio que, paradójicamente, ha salvado a estos sistemas de la extinción. Es un acto de rebeldía digital, una declaración de amor por un pasado que, a menudo, se considera irrelevante. La descarga es sencilla y no requiere ninguna habilidad técnica. Simplemente reserva espacio en tu disco duro y prepárate para un viaje inesperado.

La última actualización incluye los sonidos de bienvenida más recordados de los últimos 50 años – un detalle curioso que añade un toque de nostalgia a la experiencia. Es un recordatorio de que, detrás de la tecnología actual, se esconde una historia rica y compleja, llena de experimentos, innovaciones y, sobre todo, de personas que, hace décadas, soñaban con un mundo conectado. Y lo hace de forma totalmente accesible, sin necesidad de ser un experto. Una labor que, en definitiva, merece ser reconocida.