Móviles a precio de oro: la escasez de ram amenaza con hundir las cámaras y disparar los costes
La carrera por la innovación en el sector móvil se está convirtiendo en una batalla por la supervivencia. La escasez de memoria RAM, un problema que ya se vislumbra en 2026, está provocando una escalada de precios sin precedentes y poniendo en riesgo la viabilidad de las cámaras de los smartphones.
El precio de la ram se dispara: un 20% y una posible subida al 40%
Según estimaciones del sector, la memoria RAM, que antes representaba un porcentaje marginal del coste de fabricación, ahora asfixia las cuentas de los fabricantes. Se calcula que ya supone alrededor del 20% del coste de un terminal de gama baja, y se anticipa que esta cifra podría alcanzar el 40% de aquí a final de año. Esta situación, que no parece destinada a mejorar hasta 2027, se está extendiendo por toda la cadena de suministro, afectando a los OEM y amenazando la estabilidad de sus líneas de producción.
La presión sobre las cámaras es palpable. Las marcas, intentando justificar el aumento de precios, recurren a mejoras en la calidad de imagen, como el caso de Samsung, que está utilizando sensores de 1/1,56 pulgadas en lugar de 1/1,96 pulgadas en su Galaxy A37 5G. Pero la realidad es que la demanda de sensores de mayor tamaño está disminuyendo, lo que obliga a los fabricantes a buscar alternativas.

Algoritmos contra sensores: la nueva estrategia de los fabricantes
Fixed Focus Digital ha señalado que esta tendencia hacia sensores más pequeños no se traduce en una mejora significativa en la calidad de imagen. Ante este panorama, los fabricantes están apostando por la inteligencia artificial y por la contratación de ingenieros especializados en algoritmos para optimizar el rendimiento de los smartphones. Es decir, se prioriza la optimización del software para compensar la falta de hardware.
Pero hay un detalle: la reducción de la diferencia entre sensores grandes y pequeños no ha mejorado la calidad de imagen. Los fabricantes se centran en la IA para elevar la capacidad de teleobjetivo y en condiciones de poca luz. La situación es crítica: se estima que hasta 190.000 empresas de electrónica podrían verse obligadas a cerrar sus puertas a causa de la falta de RAM. “Es una lucha por la supervivencia”, reconocen fuentes del sector.
Apple ya ha retrasado
el lanzamiento de sus próximos Mac debido a esta crisis de suministro. Algunas marcas, como Samsung, se ven forzadas a recortar en los sensores de sus móviles, una medida que no se traduce necesariamente en una mejora perceptible para el usuario final. El coste de los móviles, por lo tanto, seguirá subiendo, aunque no siempre a un ritmo proporcional al incremento de la calidad.