La inteligencia artificial revoluciona el cine con la película the great reset
La gala de los Premios Oscar, la noche más importante del cine, se celebra este 15 de marzo en Hollywood, en medio de incertidumbres sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la industria. Lleva un año en cartel la película The Great Reset, primera producción íntegramente generada con herramientas de IA y estrenada comercialmente en salas hollywoodienses bajo supervisión y dirección humana.
La ia al servicio del cine
Todos los elementos de la trama apocalíptica, desde los escenarios a los personajes, iluminación y texturas, fueron creados mediante modelos de inteligencia artificial bajo una supervisión humana constante que salvaguardó la visión creativa del director español Daniel H. Torrado. Este thriller sigue a una IA creada por un hacker que desencadena un plan para destruir el mundo en nombre de proteger a su hija Emma, haciendo una metáfora sobre el poder y los riesgos de la propia Tecnología.
The Great Reset no solo ha logrado un hito tecnológico, sino que también representa un avance estratégico para la industria cinematográfica española. Su éxito en mercados internacionales como el European Film Market, el Festival de Cannes y el American Film Market ha demostrado que la IA puede integrarse en el cine sin desplazar al creador humano.

La ia y los oscar: un contexto normativo que redefine la creatividad
Aunque la película no fue nominada, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas ha redefinido sus normas para la 98.ª edición de los Premios Oscar en relación con el uso de la IA en la realización de obras cinematográficas. La institución ha establecido una postura neutral, determinando que el uso de la IA generativa no ayudará ni perjudicará automáticamente las posibilidades de una película de ser nominada, y que la evaluación del mérito creativo seguirá radicando, principalmente, en la participación humana en el proceso artístico.
La revolución tecnológica plantea tanto oportunidades como riesgos para el sector. Mientras que permite que cineastas con presupuestos modestos puedan dar vida a sus creaciones, también puede desplazar a profesionales en roles técnicos y creativos, y hacer que sus puestos de trabajo peligren o vean reducidos los salarios. Se plantea así la pregunta de hasta qué punto una obra generada con IA puede emocionar tanto como una hecha entre equipos humanos completos.