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La IA generativa consume más energía y agua que el agua embotellada de todo el mundo

La inteligencia artificial generativa ha conquistado a millones de usuarios en todo el planeta, pero su impacto no se limita a la fascinación tecnológica. Según investigaciones, los centros de datos que albergan estos modelos de lenguaje natural están calentando el planeta y evaporando agua dulce a un ritmo alarmante.

La huella hídrica de la IA generativa supera la del agua embotellada

La huella hídrica de la IA generativa supera la del agua embotellada

Un estudio reciente reveló que cada conversación con un modelo de lenguaje natural como ChatGPT consume 500 mililitros de agua, lo habitual en una botella de agua. Esto significa que los 765.000 millones de litros de agua evaporados por la IA generativa en 2022 equivalen al consumo total de agua embotellada en todo el mundo durante un año.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) prevé que para 2030, la huella hídrica de la IA generativa será equivalente a la necesidad de agua para los hogares de hasta 1.300 millones de personas. Esto plantea graves preocupaciones sobre la sostenibilidad y el futuro de esta tecnología.

Además de la energía y el agua, la industria de la IA generativa enfrenta otros desafíos, como la rentabilidad y la vida útil de su hardware. Las grandes tecnológicas han invertido miles de millones de dólares en infraestructura, pero el retorno de la inversión no es garantizado. Si las compañías no pueden generar suficientes ganancias, podrían enfrentar una crisis que afectaría a usuarios y inversores por igual.

En este contexto, se prevé que la IA generativa sufrirá una profunda transformación en los próximos años, pasando de modelos gigantes y costosos a versiones más pequeñas y especializadas que ahorraran energía y recursos. Sin embargo, para lograr este objetivo, las tecnológicas deben adaptar sus centros de datos a formas más sostenibles de producción de energía, sin externalizar costos negativos a los ciudadanos.