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Guerra en oriente medio y tensiones geopolíticas disparan la inflación: ¿subirán los tipos?

La guerra en Irán, exacerbada por el bloqueo del Estrecho de Ormuz y ataques a infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico, ha reconfigurado las expectativas de inflación y tipos de interés. Los mercados financieros, antes centrados en posibles recortes, ahora anticipan subidas en la zona euro y Estados Unidos, un giro abrupto que podría afectar profundamente a la economía global.

El euríbor se dispara, reflejo de una incertidumbre creciente

El euríbor se dispara, reflejo de una incertidumbre creciente

El Euríbor a 12 meses ha alcanzado su máximo desde 2008, amenazando con desestabilizar toda la curva de tipos interbancarios. Esta escalada, impulsada por la crisis energética y las preocupaciones sobre la 'banca en la sombra', pone en riesgo a familias y empresas.

El impacto se extiende más allá de la energía. Fondos de inversión como Apollo, BlackRock y Blackstone han restringido reembolsos, reflejando un problema de liquidez en el sector crediticio. La quiebra de Banco Master y Will Financiera en Brasil, sumada a la debacle de Mastercard por el caso Master, agrava la desconfianza en el sistema financiero.

La Reserva Federal (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE) han advertido sobre el impacto inflacionario persistente, revirtiendo las previsiones de un futuro cercano de recortes. El índice Fed Watch, que mide la probabilidad de subidas de tipos, ha pasado de una probabilidad de recorte en marzo del 30% a una nula. Ahora, la probabilidad de subidas se sitúa en un 10% y seguirá aumentando.

La divergencia de posturas entre EEUU y Europa no amaina. Mientras Estados Unidos, exportador de petróleo y gas, observa la situación con cierta tranquilidad, Europa, dependiente de EEUU y vulnerable a las disrupciones energéticas, se enfrenta a un escenario mucho más complejo. La percepción de riesgo ha transformado el apetito por el riesgo, priorizando la seguridad frente a la rentabilidad.

La situación no solo afecta a las hipotecas, donde el Euríbor a 12 meses se aproxima al 3%, sino a la inversión empresarial y la estabilidad del sistema financiero. Las decisiones de los bancos centrales, en este contexto, serán determinantes para evitar una recesión profunda. La volatilidad se ha convertido en la nueva normalidad.