Guerra en oriente medio: el estrecho de ormuz al borde del colapso
La escalada entre Estados Unidos e Irán, tras los ataques recíprocos, ha desatado el temor a un shock energéticoglobal. La posibilidad de un cierre del Estrecho de Ormuz, una arteria vital para el suministro de hidrocarburos, amenaza con reconfigurar los mercados y agravar la inflación.

El petróleo podría dispararse a $100
La tensión, latente desde hace años, se ha reavivado con las ofensivas de Washington y Tel Aviv contra infraestructuras nucleares en Irán. El principal miedo: una represalia iraní que paralice el flujo de petróleo a través del estrecho, una ruta crucial para países como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
Analistas de bancos de inversión, como Barclays Capital, advierten que el precio del barril Brent podría superar los $100 si el conflicto se prolonga. Un aumento superior al 30% respecto a los $70 previos. Goldman Sachs estima que la pérdida de un millón de barriles diarios de exportaciones iraníes podría añadir $8 al precio del crudo por barril.
Pero el impacto no se limita al petróleo. Deutsche Bank predice que un repunte rápido podría elevar las expectativas de inflación, afectando directamente a la actividad empresarial y al gasto de los consumidores. Goldman Sachs, incluso, califica un conflicto serio con Irán como un «viento en contra económico mayor».
El escenario más grave, según un informe de Oxford Economics, implicaría el cierre total del Estrecho de Ormuz, congelando las exportaciones de varios países. En ese caso, el precio del Brent podría ascender a $130. Un impacto global se estima en una reducción de 0,4 a 0,5 puntos porcentuales en el crecimiento de Estados Unidos y la eurozona, con la inflación estadounidense escalando hasta el 4,5%.
La variable más impredecible es el comportamiento de la Guardia Revolucionaria Islámica, decidida a responder a la muerte del líder supremo, Alí Jameneí. Y la cifra habla por sí sola: un cese total de las exportaciones iraníes podría afectar al PIB mundial en una décima. El conflicto no solo afecta a los precios, sino que pone en riesgo la estabilidad financiera global.
La situación exige cautela. La sombra de una escalada es larga, y las consecuencias, impredecibles. La respuesta de Irán será el siguiente capítulo, y determinará si la economía mundial se enfrenta a una crisis de proporciones históricas.
