Fin del 2g: reino unido establece fecha para el apagado (2029-2033)
El Reino Unido ha fijado entre 2029 y 2033 la fecha para el cese definitivo de la red 2G, un movimiento que dejará obsoletos dispositivos antiguos y plantea desafíos para sectores como la seguridad y la salud.

El 2g, camino de la extinción
La decisión, anunciada por el gobierno británico, es parte de un proceso global de modernización de las redes móviles. Operadores como Vodafone, EE y O2 ya han iniciado la eliminación progresiva de redes 3G, un paso previo a la desaparición del 2G.
El impacto principal recaerá en teléfonos móviles antiguos que solo soportan esta Tecnología. Ya no podrán realizar llamadas, enviar mensajes ni acceder a internet. Sin embargo, la mayoría de los usuarios con dispositivos modernos no sentirán la diferencia, ya que estos son compatibles con estándares superiores.
Pero hay un detalle: el 2G sigue siendo vital para dispositivos como sistemas de alarma, detectores de incendios y equipos médicos conectados. Su apagado exige una revisión exhaustiva de la compatibilidad de estos sistemas.
La transición hacia tecnologías más avanzadas, como el 5G, ofrece ventajas significativas. La eficiencia energética del 5G puede ser hasta diez veces superior a la del 3G, un factor relevante en un contexto de creciente preocupación por la sostenibilidad.
Este avance no es un caso aislado. Otros países, como Estados Unidos y varios países europeos, están avanzando en calendarios similares. La industria móvil justifica estas medidas en la necesidad de liberar capacidad espectral para ofrecer servicios más rápidos, fiables y eficientes. La cifra habla por sí sola: el 5G promete velocidades hasta 100 veces superiores a las del 4G.
El apagado del 2G no es una simple actualización tecnológica. Es un cambio de paradigma que redefine la conectividad y obliga a adaptar la infraestructura de miles de dispositivos. La eficiencia energética que promete el 5G es un incentivo adicional, pero la real amenaza es la obsolescencia programada de una generación de equipos que aún cumplen funciones esenciales.
La decisión del Reino Unido es un claro síntoma de la aceleración tecnológica. El futuro ya está aquí, y no espera.