El futuro del trabajo: ¿bicicletas estáticas para alimentar la inteligencia artificial?
- La ia y el futuro del empleo: un escenario apocalíptico… y viral
- ¿Qué nos depara el 2036 según la ia?
- ¿Energía humana para la ia? la idea, aunque radical, resuena
- El origen de aicandy: de los comerciales a la ia
- Resistencia inicial y un giro inesperado
- Éxito viral y nuevas oportunidades
- El futuro del trabajo: ¿adaptación o obsolescencia?
La ia y el futuro del empleo: un escenario apocalíptico… y viral
La startup belga de inteligencia artificial, AiCandy, ha lanzado un anuncio provocador que pone de manifiesto una preocupación creciente: el impacto de la IA en el mercado laboral. El spot, creado como una parodia, imagina un futuro donde la automatización ha desplazado a gran parte de la fuerza laboral humana, generando un exceso de tiempo libre… y una falta de propósito.

¿Qué nos depara el 2036 según la ia?
El anuncio, que se presenta como una campaña publicitaria falsa para una empresa llamada “Energym”, muestra versiones envejecidas de figuras tecnológicas como Sam Altman, Elon Musk y Jeff Bezos. La conversación central gira en torno a la energía necesaria para alimentar la IA y la situación de aquellos que han perdido sus empleos debido a ella. “Para 2030, el 80% de los humanos habrán perdido sus trabajos”, declara la versión de IA de Elon Musk, mientras Jeff Bezos añade que estos individuos tienen “mucho tiempo libre”, pero carecen de “dinero y propósito”.

¿Energía humana para la ia? la idea, aunque radical, resuena
La premisa del anuncio es, sin duda, apocalíptica, pero precisamente esa visión impactante ha generado una gran repercusión en redes sociales. El Reel de Instagram ha acumulado más de 4 millones de visitas, y se ha compartido masivamente en plataformas como X, donde ha alcanzado casi los 2 millones de vistas en una sola cuenta. El video plantea una pregunta incómoda: ¿qué ocurrirá si la energía humana se convierte en la fuente de poder para las máquinas que nos han quitado el sustento?
El origen de aicandy: de los comerciales a la ia
Buyse, fundador de AiCandy junto a Jan De Loore, explica que la idea del anuncio surgió como una forma de mostrar una posible solución – la energía limpia y generada por humanos – a las preocupaciones sobre el consumo energético de la IA. Buyse tiene una trayectoria de dos décadas en la industria publicitaria, mientras que De Loore es diseñador de movimiento. Han comenzado a experimentar con la IA para crear obras artísticas.
Resistencia inicial y un giro inesperado
Inicialmente, los clientes mostraron escepticismo hacia la propuesta de AiCandy, argumentando que la IA consume demasiada energía y contribuye a la contaminación. Sin embargo, Buyse decidió abordar la cuestión desde una perspectiva diferente, creando un video que exploraba la posibilidad de utilizar la energía humana para alimentar las máquinas. El giro llegó cuando De Loore sugirió enmarcar esta idea en torno a la imagen de los magnates tecnológicos envejecidos, un elemento que añadió un toque de humor y crítica social.
Éxito viral y nuevas oportunidades
El anuncio de AiCandy ha sido un éxito viral inesperado, generando una gran cantidad de solicitudes de colaboración. La compañía ha recibido ofertas de empresas líderes en la producción de videos de IA, como The Dor Brothers, que les han propuesto un trabajo. Pero, según Buyse, están esperando una oferta en particular: la de Elon Musk, lo que añade un elemento de ironía y humor a la situación. Este fenómeno viral pone de manifiesto la capacidad de la IA para generar debates y reflexiones sobre el futuro de la sociedad.
El futuro del trabajo: ¿adaptación o obsolescencia?
El anuncio de AiCandy no es solo una pieza de entretenimiento, sino también una advertencia sobre los desafíos que plantea la rápida evolución de la inteligencia artificial. La automatización y la IA tienen el potencial de transformar radicalmente el mercado laboral, y es crucial que la sociedad se prepare para adaptarse a estos cambios. La necesidad de encontrar nuevas formas de generar ingresos, de desarrollar nuevas habilidades y de definir el propósito humano en un mundo cada vez más automatizado es más urgente que nunca.
