El crepado del futuro: por qué los foldables se están hundiendo en la realidad
Los smartphones plegables ya no son el sueño futurista que prometían ser. Samsung y compañía se aferran a una obsesión que, en realidad, está alejando a los usuarios de la experiencia que realmente desean.
La manía del plano: el crepado que nadie quiere
La carrera por conseguir una pantalla completamente plana en los foldables ha consumido recursos que podrían haberse destinado a mejorar la batería, la cámara o la durabilidad. Mientras tanto, los usuarios –y algunos fabricantes– se conforman con un pliegue perceptible, un recordatorio constante de que estamos ante una Tecnología en desarrollo.
Empresas como Oppo, con el Find N5 (precursor del N6), han demostrado que un pliegue más discreto no es incompatible con un rendimiento excelente. La clave, parece, reside en aceptar un compromiso: un dispositivo robusto, potente y capaz, pero sin la promesa de una superficie impecable. La búsqueda del 'zero crease' es un lujo que, por ahora, el bolsillo no puede permitirse.

El precio de la obsesión
Samsung, por ejemplo, podría haber priorizado una mejora sustancial en la M14, el material del panel, en lugar de invertir aún más en la erradicación del pliegue. El rumor es que optará por mantener la M13, lo que significaría una demora en la actualización de un componente clave. Es un ejemplo de cómo la obsesión por la perfección estética puede sacrificar funcionalidades importantes.
Y no es solo Samsung. Los fabricantes están saturando el mercado con especulaciones sobre un 'foldable sin pliegues', un objetivo que, según las pruebas actuales, se antoja prohibitivamente caro y, quizás, inalcanzable en el corto plazo. El consumidor, pragmático, prefiere un dispositivo que funcione bien, que dure y que no le haga sentir que está comprando una promesa incumplida.

Entre la realidad y el deseo
Los primeros foldables eran un fiasco: frágiles, con una durabilidad cuestionable y un pliegue tan pronunciado que se convertían en un símbolo de la Tecnología inmadura. Pero, a partir de 2025, las cosas han mejorado. El pliegue se ha suavizado, el diseño se ha optimizado y la experiencia general ha ganado en atractivo. Quizás, la verdadera innovación no reside en eliminar el pliegue, sino en aprender a convivir con él.
En definitiva, el futuro de los foldables no está en el plano perfecto, sino en la capacidad de ofrecer un equilibrio entre rendimiento, durabilidad y una experiencia de usuario satisfactoria. Y, francamente, eso es algo que muchos fabricantes están olvidando en su afán por alcanzar una utopía inalcanzable.