Contagio en el crédito privado: ¿un presagio de crisis financiera?

El mercado de crédito privado se tambalea. El economista Mohamed El-Erian advierte de un posible «clásico fenómeno de contagio», con inversores obligados a vender activos sanos para cubrir retiros. ¿Qué significa esto para la economía?

Preocupación en wall street: suspensiones de reembolsos y la sombra de 2008

Preocupación en wall street: suspensiones de reembolsos y la sombra de 2008

Titulares alarmantes sobre el crédito privado han encendido las alarmas. Morgan Stanley y Cliffwater han limitado las retiradas de fondos, siguiendo un camino ya recorrido por Blue Owl, Blackstone y BlackRock. La suspensión de reembolsos en fondos de crédito privado, como la que Blue Owl implementó a principios de año, recuerda a los primeros síntomas de la crisis financiera de 2008.

El escenario, según El-Erian, podría ser un «canario en la mina», similar a la suspensión de reembolsos en fondos de deuda titulizada por BNP Paribas en 2007. Un evento que, para muchos, prefiguró el colapso. La tensión se agudiza por la guerra en Oriente Medio, que ha desviado la atención de otros riesgos emergentes.

George Noble, veterano gestor de fondos de Fidelity, ha sido más directo: «Estamos viendo desarrollarse una crisis financiera en tiempo real». La guerra en Oriente Medio, y la consiguiente subida del precio del petróleo, han actuado como cortina de humo para ocultar las inquietudes sobre la inteligencia artificial y el crédito privado.

Kunal Shah, de Goldman Sachs, incluso ha reconocido que la guerra en Irán ha proporcionado una «distracción» de la exposición de sus clientes al sector de la inteligencia artificial. Pero esa distracción tiene un precio: la posibilidad de que la liquidez se concentre en pocos puntos, dejando vulnerables a aquellos que se vean obligados a vender activos incluso si están en buena forma.

El BCE y la Fed se enfrentan a un desafío: frenar las expectativas de inflación sin desencadenar una crisis financiera. La situación exige una calibración precisa y decisiones rápidas. La pregunta no es si habrá turbulencias, sino cómo se gestionarán.