Centros de datos de ia: ¿23 bombas atómicas al día y un futuro energéticamente inviable?
La carrera por alimentar la inteligencia artificial está desatando una crisis medioambiental y energética de proporciones alarmantes. Un nuevo megaproyecto en Utah, bautizado como Stratos, podría liberar una cantidad de calor comparable a la de 23 bombas atómicas al día, según advierte un físico de la Universidad Estatal de Utah.

Escalera al infierno tecnológico: la demanda energética de la ia se desborda
El proyecto, impulsado por Amazon AWS, busca satisfacer la creciente demanda de potencia informática necesaria para entrenar y ejecutar modelos de IA generativa, servicios en la nube y análisis de datos masivos. Pero la magnitud del consumo eléctrico – hasta 9 gigavatios, equivalente a millones de hogares en funcionamiento simultáneo – ha levantado ampollas entre la comunidad científica y los expertos en sostenibilidad. Robert Davies, el físico que alertó sobre este escenario, no se anda con rodeos: no se trata solo de la electricidad consumida, sino del calor residual, una masa térmica que amenaza con alterar radicalmente el entorno local.
La situación no es nueva. La explosión de la IA generativa ha disparado la necesidad de infraestructuras informáticas, obligando a gigantes tecnológicos como Google, Microsoft, Amazon y Meta a invertir miles de millones en nuevos centros de datos. Pero la lógica de crecimiento es implacable: la demanda energética supera con creces las mejoras en eficiencia. Y aquí es donde entra en juego el ‘efecto isla de calor’, un fenómeno que concentra la actividad energética y eleva la temperatura del entorno, replicando, en pequeña escala, las condiciones de una ciudad industrial.