Boj rompe el silence: subida de tipos en el horizonte, el yen se echa a trastos y ueda se enfrenta a la presión
El Banco de Japón ha optado por mantener sus tipos de interés sin cambios, pero la decisión, marcada por una división interna, ha encendido las alarmas sobre una posible subida en junio. Un 80% de los analistas, según Bloomberg, preveían esta estrategia, pero la fractura en el consejo de Ueda – seis a tres – resalta una creciente presión para abandonar la política monetaria ultraexpansiva.

División y desafíos para la normalización
La votación 6-3, la más pronunciada bajo la dirección de Kazuo Ueda, indica una creciente dificultad para normalizar la política monetaria. Estrategas como Homin Lee de Lombard Odier ya apuntan a una subida de tipos en junio, respaldada por un probable tono ‘hawkish’ en la próxima rueda de prensa de Ueda, quien no puede ignorar la creciente vehemencia de los miembros del consejo que abogan por un endurecimiento.
El mercado de swaps refleja esta expectativa, apostando ahora por una probabilidad del 74% de una subida en la próxima reunión del 16 de junio, con un 57% de los analistas anticipando el mismo movimiento. La evolución de los precios, especialmente la tensión en Oriente Medio y la incertidumbre generada por las políticas del presidente estadounidense Trump, ha alterado las previsiones iniciales, impulsando la intervención del Gobierno hace dos años y exacerbando la debilidad del yen.
Pero no todo es optimismo. La previsión de inflación subyacente del BOJ ha sido revisada al alza, situándose en el 2,8% para este ejercicio fiscal, superando las expectativas iniciales y rebasando el 1% previsto anteriormente. A esto se suma una contracción en el crecimiento económico, ahora estimado en el 0,5%, un descenso significativo respecto al 1% anterior. El banco ha subrayado la necesidad de vigilar de cerca la situación geopolítica, especialmente la evolución de los conflictos en Oriente Medio y el impacto de los precios del petróleo en la economía japonesa.
La decisión del BOJ se produce en un contexto de confusión y recelo ante las recientes declaraciones del gobernador Ueda sobre el yen, interpretadas como acomodaticias y que desencadenaron una fuerte caída de la moneda, obligando a una intervención del Banco Central. Ahora, el mercado observa atentamente las pistas que Ueda pueda ofrecer en su futura comparecencia ante los medios, a las 15:30 en Tokio. La influencia de los nuevos miembros del consejo, Toichiro Asada y Ayano Sato, reflacionistas, añade una capa de complejidad a la situación, mientras que la presión del Gobierno de Sanae Takaichi, partidario de un estímulo monetario continuo, complica aún más el panorama.
“Todo depende de la situación en Oriente Medio”, afirma Harumi Taguchi, economista jefe de S&P Global Market Intelligence. “Espero que Ueda señale en la rueda de prensa que, aunque el BOJ sigue comprometido con continuar subiendo los tipos, quiere mantener flexibilidad sobre el momento de hacerlo.” El BOJ, el primer gran banco central en mantener sus tipos sin cambios esta semana, se enfrenta a la sombra de la ‘maldición del relevo’ en la Reserva Federal, con la salida de Powell y la entrada de Warsh generando incertidumbre en Wall Street. Las tensiones geopolíticas y la incertidumbre económica global, sumadas a la persistente debilidad relativa del yen, dibujan un escenario de alto riesgo para la economía japonesa y, por extensión, para los mercados financieros internacionales. El yen se ha fortalecido, superando brevemente los 159 dólares, una señal de que la confianza en la política monetaria del BOJ se ha erosionado. El juego central ahora se centra en la reacción de Ueda ante la creciente presión y en la capacidad del BOJ para navegar en un entorno global cada vez más volátil.
