Bankinter: bizum silencia, el euro digital se pone a la obra y la competencia global se intensifica
Gloria Ortiz, consejera delegada de Bankinter, ha lanzado una potente declaración sobre el futuro de los pagos digitales en Europa, dejando claro que la velocidad de la innovación es el factor determinante. La directiva no se anda con rodeos: Bizum funciona “de maravilla”, pero la interconexión de sistemas de pago instantáneos es una realidad inminente, superando con creces el desarrollo del euro digital.
El euro digital, un pragmatismo estratégico
Ortiz apuesta por una estrategia pragmática, argumentando que establecer el euro digital sobre la infraestructura privada existente –un latigazo estratégico que Europa sufrió al vender Visa a Estados Unidos– sería una solución mucho más eficiente y económica. La clave, según la ejecutiva, reside en la interconexión de nodos y la definición de estándares comunes, un proceso que, a juicio de Bankinter, debe priorizarse sobre el lanzamiento del euro minorista.

La prioridad: pagos mayoristas y la amenaza estadounidense
La verdadera convicción de Ortiz reside en el ámbito mayorista. “Le daremos mucha utilidad al euro digital en el mundo mayorista”, afirma con firmeza, destacando la necesidad de pagos instantáneos 24/7, algo que las plataformas bancarias actuales no pueden ofrecer. Esta apuesta, que considera “importantísima”, debería impulsarse con mayor celeridad, con un horizonte temporal que, en su opinión, no se alarga demasiado –“2029 o 2030 está un poco lejos” – para evitar repetir errores del pasado.

Competencia global y vulnerabilidad estratégica
El debate se enmarca en un contexto de intensa competencia. Ortiz advierte sobre la necesidad de adelantarse a las stablecoins no europeas, recordando el error histórico de la venta de Visa. La dependencia tecnológica europea, marcada por la predominancia de Mastercard, Visa, Android y Apple en el mercado de pagos, es una vulnerabilidad que exige un enfoque pragmático y una aceleración en el desarrollo del euro digital mayorista. La banca del Ibex 35, impulsada por la IA y la digitalización, muestra un ratio de eficiencia en mínimos históricos, un claro indicador de la transformación en marcha.

Resultados financieros sólidos y una visión de futuro
Bankinter ha cerrado el primer trimestre de 2026 con un beneficio neto atribuido de 290,66 millones de euros, un 7,61% más que el año anterior, gracias a un margen de intereses que ha crecido un 5,5% y un margen bruto superior al 779 millones. El ratio de eficiencia ha experimentado una reducción significativa, alcanzando el 35,4%, y el RoTE supera el 20%, demostrando la solidez financiera del grupo. El balance total ha crecido un 10,3%, con un crecimiento importante en recursos gestionados fuera de balance. España sigue siendo el mercado principal, con una mejora del 10% en el beneficio antes de impuestos.
Pero la realidad es que, a pesar de estos resultados, Bankinter debe ahora demostrar que puede liderar la transformación del ecosistema de pagos digitales en Europa, superando la dependencia de actores externos y apostando decididamente por el euro digital mayorista, una inversión estratégica que no puede permitirse el lujo de retrasar.