Arabia saudí se alza como gigante del petróleo gracias al cierre de ormuz

El Estrecho de Ormuz, otrora cuello de botella energético, se ha convertido en un catalizador de la supremacía saudí. Mientras sus rivales del Golfo se enfrentan a la restricción logística impuesta por la crisis geopolítica, Arabia Saudí ha transformado la vulnerabilidad ajena en una ventaja competitiva sin precedentes.

Un oleoducto que desafía el bloqueo

Un oleoducto que desafía el bloqueo

El asombroso desierto que atraviesa el país alberga el oleoducto Este-Oeste, una arteria de 1.200 kilómetros que conecta los campos petroleros del Golfo Pérsico con la terminal de Yanbu, en el Mar Rojo. Esta infraestructura estratégica permite a Arabia Saudí evadir casi por completo las limitaciones impuestas por el cierre de Ormuz, un movimiento que redefine el equilibrio de poder en la OPEP.

Según Sashank Lanka, analista de Bank of America, el oleoducto