Alibaba tiembla: la ia no salva, por ahora, a un gigante
La caída del 67
% en las ganancias trimestrales de Alibaba ha sacudido Wall Street, revelando una realidad incómoda: la apuesta por la inteligencia artificial, aunque ambiciosa, no es el salvavidas que la empresa necesitaba desesperadamente. Eddie Wu, el nuevo CEO, ha lanzado una declaración de intenciones: quintuplicar los ingresos en cinco años, impulsado por la nube y la IA, pero el mercado reacciona con escepticismo.Un desplome sin precedentes y un aumento de ventas en la sombra
La cifra habla por sí sola: el beneficio neto de Alibaba se desplomó a mínimos desde principios de 2024, afectado por un gasto promocional desorbitado en un intento de frenar a sus competidores en el competitivo mercado del comercio electrónico. Paralelamente, las ventas sí crecieron un 2%, alcanzando los 284.800 millones de yuanes (unos 41.300 millones de dólares) en diciembre, pero la proyección de los analistas era ligeramente superior. Un leve aumento que, lejos de generar optimismo, ha exacerbado las dudas sobre la capacidad de la compañía para recuperar terreno.
Las acciones de Alibaba, que cotizan en EE. UU., sufrieron una caída del 9,9% en su peor día desde abril de 2025, lo que evidencia la creciente preocupación de los inversores. La reestructuración de la empresa, enfocada ahora en la generación de beneficios a través de su proyecto de IA, se presenta como un intento desesperado por revertir la situación.

La ia como promesa, pero ¿realmente rentable?
Alibaba ha apostado fuerte por la IA, con iniciativas como el desarrollo de agentes inteligentes y la creación de un “Token Hub”. Pero, como advierten los analistas de Bloomberg, la creciente demanda de servicios en la nube podría no ser suficiente para compensar la presión que sufren los negocios de comercio electrónico y entrega de comida, que siguen siendo los pilares fundamentales de la empresa. Lo que nadie cuenta es que estos negocios, tradicionalmente rentables, están ahora bajo una intensa competencia y márgenes de beneficio cada vez más ajustados.
La ambición de Eddie Wu es palpable, pero la realidad es que transformar una empresa del tamaño de Alibaba no es tarea fácil. La inteligencia artificial puede ser una herramienta poderosa, pero no es una varita mágica. La clave estará en encontrar un equilibrio entre la innovación tecnológica y la rentabilidad de los negocios existentes.
El panorama actual para Alibaba es, en definitiva, incierto. La compañía se enfrenta a un desafío considerable: demostrar que su apuesta por la IA puede generar resultados tangibles y devolver la confianza a los inversores. De lo contrario, el zumbido constante de las pantallas seguirá sonando como una advertencia.
