Favreau revoluciona el rodaje de star wars con realidad aumentada
El director Jon Favreau ha revelado un secreto de producción que podría cambiar la forma en que se hacen películas: el uso de las gafas Apple Vision Pro para visualizar el rodaje en formato IMAX. Y no se trata de una prueba piloto, sino de una herramienta integral en el flujo de trabajo de The Mandalorian & Grogu, la próxima entrega de la saga Star Wars.
El fin de la invención, la llegada de la innovación comercial
Favreau, en su presentación en CinemaCon, explicó que Hollywood está abandonando la costosa y lenta costumbre de desarrollar tecnología propia y abrazando las innovaciones que ya están disponibles para el consumidor. “Hace años, estábamos usando hardware de videojuegos para previsualizar la captura de movimiento. Ahora, las herramientas de consumo ofrecen una mejora drástica,” declaró. En el plató, las gafas de realidad aumentada se han convertido en el ojo del director, permitiéndole encuadrar las tomas como si estuviera en una sala de cine IMAX, a pesar de estar frente a una pantalla de televisión.
La clave está en la escala. Favreau describe cómo puede ver la toma tal como la verá el público, una capacidad que antes solo se lograba después de completar el rodaje y proyectar la película en un cine IMAX real. “Estoy creando una película IMAX y mirando una pantalla de televisión, lo cual es una paradoja. Hemos desarrollado un pequeño software para integrarlo, pero estamos aprovechando a escala industrial una tecnología que ya existía.”

De la sala de cine al salón: la promesa de la realidad aumentada
Si bien Apple promociona las Vision Pro como un dispositivo para consumir contenido de realidad mixta en el hogar, Favreau demuestra que su potencial es mucho mayor. Estas gafas, en manos de un director, pueden transformar cualquier espacio en una sala de cine IMAX, permitiendo una visualización a tamaño real de las tomas durante el rodaje. Esta capacidad es fundamental, ya que una pantalla convencional no puede replicar la inmensidad de una pantalla de cine IMAX, lo que dificultaba a los directores previsualizar el resultado final.
La realidad virtual, y en este caso la realidad aumentada, no se limita a mostrar imágenes en 3D. La verdadera magia reside en la escala: los objetos y las imágenes se presentan a su tamaño real, una experiencia que resulta difícil de comprender hasta que se experimenta. Favreau, con años de experiencia en RV, reconoce la dificultad de transmitir esta idea, pero subraya su impacto en el proceso creativo.
La apuesta de Favreau por la tecnología de consumo no es solo un atajo para la producción de The Mandalorian & Grogu, sino una señal de que la realidad aumentada está a punto de revolucionar la industria cinematográfica, permitiendo a los directores controlar la experiencia visual de una manera que antes era impensable. La era del director-virtual ya está aquí.
