Subsidio mayores 52: ¿más cotización, misma prestación? | tecnovalles

Miles de españoles próximos a la jubilación, pero sin empleo, dependen del subsidio por desempleo de mayores de 52 años. Ahora, una subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) impactará en este ingreso.

Subsidio para mayores de 52 años: ¿qué cambia con la subida del smi?

Subsidio para mayores de 52 años: ¿qué cambia con la subida del smi?

La prestación, que actualmente se sitúa en los 480 euros al mes (el 80% del IPREM), no experimentará un aumento directo. Sin embargo, la subida del SMI a 1.221 euros brutos supone un incremento en la cotización, lo que repercutirá en la futura pensión.

El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) aclara que los ingresos que se consideran para el límite de rentas – 915,75 euros mensuales en 2026 – incluyen bienes, derechos o rendimientos de la unidad familiar, así como prestaciones públicas o privadas. La Declaración Anual de Rentas (DAR) se convertirá en un trámite anual obligatorio para mantener el derecho al subsidio.

La cotización para la jubilación, que se calcula sobre la base mínima de cotización, aumentará. El subsidio para mayores de 52 años cotiza por el 125% de esta base, lo que significa una nueva base de cotización cercana a los 1.780 euros mensuales, un 3,6% más que en 2025. Este incremento, aunque no implica más años cotizados, sí mejora la base reguladora con la que se calculará la pensión.

La cifra habla por sí sola: aunque la prestación no aumente ahora, los futuros jubilados podrían ver incrementada su pensión gracias a esta modificación en la base de cotización. La subida del SMI, un elemento clave en la Economía española, redistribuye el peso de la cotización hacia la seguridad social.

Este cambio, que entra en vigor retroactivamente desde el 1 de enero de 2026, afecta tanto a los beneficiarios del subsidio como a aquellos que perciben el SMI, ya que este último es la referencia para determinar los límites de rentas y la base de cotización.

La mejora en la base reguladora podría significar una diferencia considerable en el importe final de la pensión de jubilación. Un pequeño ajuste ahora, un ahorro importante más adelante.

La realidad es que el sistema de pensiones español enfrenta desafíos demográficos y económicos. Este ajuste en la cotización, aunque sutil, podría ser un paso hacia la sostenibilidad del sistema, aunque pocos lo admitan.