La age desbloquea la jubilación parcial: un respiro para miles de funcionarios

Tras más de un año de estancamiento burocrático, la Administración General del Estado (AGE) ha dado luz verde a la jubilación parcial para su personal laboral. Un avance significativo que devuelve a los empleados un derecho perdido tras la reforma de 2025, y que, por fin, pone fin a una situación de incertidumbre que ha afectado a miles de funcionarios.

El motín del relevista: la clave del desbloqueo

El origen de este revés se remonta a abril del pasado año, con la endurecimiento de las condiciones del contrato de relevo, vinculado a aquellos que cubrirán la jornada laboral que deja de trabajar el jubilado. La exigencia de un contrato fijo y a jornada completa para el trabajador relevista generó un cuello de botella insostenible, paralizando las solicitudes y dejando a muchos trabajadores en la brecha. La situación era, en esencia, insostenible.

Ahora, gracias a una nueva instrucción de gestión publicada el 9 de junio en el BOE, se restablece la jubilación parcial para el personal laboral fijos de la AGE. Pero la alegría es relativa: esta modalidad sigue siendo un espejismo para los empleados de las Administraciones autonómicas y locales.

Flexibilidad y prioridades: un nuevo enfoque

Flexibilidad y prioridades: un nuevo enfoque

La resolución abre la puerta a una mayor flexibilidad en la organización de la reducción de jornada. Los trabajadores podrán acumular el tiempo no trabajado en jornadas completas, ya sea en semanas, meses o concentrado en un único bloque hasta la jubilación ordinaria. Además, se establecen criterios claros para la gestión de las solicitudes paralizadas durante el último año, otorgando prioridad a las más antiguas. La cifra de solicitudes acumuladas es asombrosa, y la Administración deberá reaccionar con rapidez.

Para acceder a esta modalidad, los requisitos son estrictos: ser personal laboral fijo de la AGE sujeto al IV o V Convenio Único, tener jornada completa, haber trabajado en la Administración al menos seis años, acreditar un mínimo de 33 años cotizados, o 25 en caso de discapacidad, y alcanzar una edad máxima tres años inferior a la edad ordinaria de jubilación. Un filtro riguroso, sin duda.

Un paso decisivo, pero no el final

Un paso decisivo, pero no el final

Si bien la reapertura del procedimiento es un paso crucial, los sindicatos advierten que el acceso efectivo a la jubilación parcial anticipada dependerá de la disponibilidad de trabajadores relevistas. La normativa obliga a la Administración a contratar a un relevista cuando la jubilación parcial se produce antes de la edad ordinaria, una limitación que ha provocado retrasos y frustraciones. La situación exige una planificación estratégica, y no solo una resolución administrativa.

La nueva resolución permite reducir la jornada en un porcentaje que depende de la jornada habitual del trabajador: del 29% al 74% para jornadas de 35 horas, y del 29% al 75% para jornadas de 37,5 horas. Sin embargo, una reducción superior a dos años respecto a la edad ordinaria de retiro se limita inicialmente al 29%, pudiendo modificarse una vez que queden dos años para la jubilación definitiva. Un detalle importante a considerar.

Cómo solicitarla: telemática y precaución

Cómo solicitarla: telemática y precaución

Las solicitudes podrán presentarse exclusivamente por vía telemática a través del Portal Funciona, con una antelación mínima de tres meses. Se requiere identificarse con certificado electrónico, DNI electrónico o certificado de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. La eficiencia es clave, y el sistema debe estar preparado para la avalancha de solicitudes. La tesorería general de la seguridad social deberá estar al día con los informes de vida laboral.

En definitiva, la reapertura del procedimiento supone un respiro para los funcionarios de la AGE, pero la verdadera prueba llegará en los próximos meses, cuando se compruebe si la Administración es capaz de cubrir con suficiente rapidez los contratos de relevo necesarios para atender la demanda. El futuro, por ahora, se antoja incierto, pero con una perspectiva más humana y realista.