El jet fuel se agota: europa al borde de una crisis aérea inminente
El mundo de los viajes está a punto de sufrir un revés devastador. Ante la inminente escasez de combustible para aviones, Europa se enfrenta a la cancelación de decenas de miles de vuelos y a un incremento sin precedentes en los precios de los billetes.
Una crisis alimentada por la guerra y el estrecho de ormuz
El Consejo Internacional de Aeropuertos ha puesto la alarma, advirtiendo de que la falta de suministro podría comenzar en mayo, desencadenada por la posible interrupción del tránsito de petróleo a través del estrecho de Ormuz, debido a la escalada de tensiones con Irán. Lufthansa, la gigante alemana, ya ha anunciado la cancelación de 20.000 vuelos, una decisión que podría ser seguida por otras aerolíneas a nivel global.
Según Cirium, la mayoría de las compañías aéreas más grandes del planeta – excepto una – están considerando reducir su capacidad. La guerra en Ucrania y las consecuencias de este conflicto en el suministro mundial de petróleo han desatado un temor palpable: las reservas de combustible para aviones podrían agotarse en cuestión de semanas, especialmente en el Viejo Continente.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha lanzado un ultimátum: Europa podría tener solo seis semanas de combustible para aviones. Un escenario que, según las aerolíneas, es prácticamente irreversible para el verano. Un shock brutal, en definitiva.

El precio del jet fuel: un record histórico
El impacto se ha sentido con fuerza. El precio del crudo se disparó un 64% entre febrero y marzo, pero el diferencial de refinación – la diferencia entre el precio del crudo y el precio del combustible de aviación – alcanzó un récord de casi 80 dólares por barril. Un salto vertiginoso que ha duplicado el coste del jet fuel en cuestión de semanas. ¿Por qué el combustible de aviación es tan vulnerable?
La respuesta es doble: cadenas de suministro interrumpidas y una tremenda dependencia de las importaciones del Golfo Pérsico. En 2025, el noroeste de Europa y el Mediterráneo dependían del 50% de sus importaciones de combustible para aviones de la región. Ahora, esas reservas se vacían, y no llega nada nuevo.
Como confirma Amaar Khan de Argus Media, “No ha pasado combustible para aviones por el estrecho desde que estalló la guerra”. Un bloqueo que, como bien sabe Trump, ha provocado el mayor choque de precios del petróleo desde la invasión rusa. La situación es crítica.

Recortes y aumentos: el precio del viaje se eleva
Las aerolíneas están reaccionando con medidas drásticas. Qantas Airways ya advierte sobre costes en espiral, mientras que Lufthansa ha cancelado 20.000 vuelos. Delta Airlines busca recuperar mil millones de dólares recortando rutas no rentables. KLM cancelará 160 vuelos en Ámsterdam. United también reducirá su flota. Pero no todas las compañías siguen el mismo camino. Air France-KLM, Qantas, Cathay Pacific y Ryanair se mantienen cautelosos, aplicando suplementos por combustible. Volotea, la aerolínea española, ha decidido trasladar el coste directamente al pasajero, con un aumento de 14 euros por billete, algo que podría encarecer considerablemente los viajes de verano.
El análisis de Tourism Economics apunta a un aumento de entre el 5% y el 10% en las tarifas aéreas a nivel global. España, paradójicamente, podría beneficiarse de esta situación, atrayendo a turistas que busquen un destino más seguro. Se estima que el sector podría recibir 4.200 millones de euros extra en 2026. Un respiro, sí, pero no una solución.
Matt Smith de Kpler advierte:
