Bill gates apuesta por el sodio líquido: eeuu da luz verde a un reactor nuclear revolucionario
El fundador de Microsoft, Bill Gates, da un vuelco a la energía nuclear con una inversión audaz. La Comisión de Regulación Nuclear de EE.UU. aprobó la construcción del reactor Natrium, un proyecto pionero que podría transformar la producción de energía en el país.

Un nuevo tipo de reactor promete seguridad y eficiencia
TerraPower, la empresa de Gates, construirá el reactor Natrium en Wyoming. Esta autorización representa un hito en la historia de la energía nuclear en Estados Unidos, ya que es el primer reactor de este tipo en obtener la aprobación para su construcción en el país.
Este no es un reactor nuclear convencional. El Natrium utiliza sodio líquido como refrigerante, una tecnología significativamente más avanzada y estable que los reactores de agua a presión tradicionales. Esta innovación reduce drásticamente el riesgo de accidentes y permite que la planta sea más pequeña y económica de construir.
Pero la clave está
en el sodio líquido. Este refrigerante permite que el reactor opere a presiones mucho más bajas, reduciendo el riesgo de accidentes. Además, la tecnología de almacenamiento de sales fundidas permite aumentar la producción de energía hasta los 500 MW según la demanda. La planta se ubicará junto a una antigua central de carbón, lista para sustituir a una fuente de energía contaminante por una alternativa limpia y constante.El auge de la inteligencia artificial ha reavivado el interés en la energía nuclear. Empresas como Google y Microsoft están consumiendo cantidades masivas de electricidad para alimentar sus centros de datos de IA, llegando a niveles comparables al consumo de 100 países. La energía nuclear ofrece una solución estable y sin emisiones de carbono para satisfacer esta creciente demanda.
Sin embargo, la apuesta por el sodio líquido no está exenta de desafíos. El reactor requiere un combustible específico, el HALEU (uranio de bajo enriquecimiento y alto ensayo), cuya cadena de suministro estadounidense ha sido reconstruida tras la dependencia previa de Rusia. Este cambio de paradigma, impulsado en parte por la necesidad de alimentar la voracidad energética de la IA, pone de manifiesto la reconfiguración geopolítica de la energía.
La historia de EEUU con el uranio es larga. El país fue líder mundial en la minería de este mineral, pero la producción nacional decayó, generando dependencia de las importaciones. Ahora, la emergencia energética impulsada por la inteligencia artificial ha puesto el foco de nuevo en la energía nuclear, transformando un sector en declive en una oportunidad de futuro.
Microsoft ha explorado alternativas para reducir el consumo energético de sus centros de datos de IA, incluyendo el uso de superconductores. La energía nuclear se presenta como una opción clave para garantizar el suministro estable y sin emisiones que requieren estas infraestructuras.
La energía nuclear no solo evita la emisión de carbono, sino que también puede operar las 24 horas del día, independientemente de las condiciones meteorológicas. La decisión de apostar por esta tecnología responde a la creciente necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles, aunque no exenta de controversias y desafíos regulatorios.
La aprobación del reactor Natrium por parte de la NRC marca un punto de inflexión. Un futuro donde la energía nuclear, impulsada por la inteligencia artificial, podría ser una pieza fundamental de la transición energética global. Y con una inversión de más de 1.000 millones de dólares, Bill Gates está apostando fuerte por ello.
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